La historia de la versión original en inglés “O Holy Night” es tan dramática como cuando el villancico popular llega al verso que dice (en inglés): “¡Arrodíllate! ¡Oh, escucha las voces de los ángeles! ¡Oh, noche divina, Oh noche cuando Cristo nació!”
Escándalo, política y momentos inventivos dan poder a la historia de esta canción navideña popular. Es cierto que si separamos la ficción de los hechos, la narración podría ser menos espectacular que la leyenda, pero la popularidad de “O Holy Night” jamás ha disminuido a través de los siglos.
Tan solo los hechos, más o menos que digamos
En cuanto a los hechos, el cuándo no está claro pero el dónde, quiénes y por qué por lo general no se discuten. En 1843 o 1847, el sacerdote de la pequeña aldea de Roquemaure le pidió al poete local Placide Cappeau que escribiese un poema para conmemorar la renovación del órgano de la iglesia. Habiendo compuesto el poema, Cappeau le pidió a Adolphe Adam, compositor popular, que escribiese la música. La historia afirma que “Cantique de Noel” debutó en 1847 en la misa de medianoche, convirtiéndose en una canción favorita entre las congregaciones francesas.
Lo que sigue es una historia de intriga que invita a la lectura, aunque los eruditos dudan que sea correcta. Se dice que Cappeau no era un hombre religioso y se dice que después de haber escrito “Cantique de Noel” dejó la iglesia para unirse a un movimiento socialista. Así también, muchas publicaciones afirmaron que Adam era judío. La iglesia católica de Francia no pudo aceptar de que una canción cristiana popular hubiera sido escrita por un hombre secular y otro que no celebraba el nacimiento de Jesús. Así que, la canción fue prohibida por más de veinte años. Hoy se disputa que Adam fuese judío.
De Francia a América
En el tiempo en que la canción volvía a ser popular en Francia, el ministro unitario John Sullivan Dwight descubrió el “Cantique de Noel” en 1855. Inspirado por la letra acerca de la victoria de Cristo sobre el pecado y acerca de nuestra común humanidad, Dwight cambió un poco la tercera estrofa para que diga: “Verdaderamente, nos enseñó a amarnos unos a otros; su ley es el amor y su evangelio es la paz. Se romperán las cadenas, porque el esclavo es nuestro hermano; y en su nombre cesará toda opresión”. Dwight publicó su versión revisada en su revista, “Dwight’s Journal of Musics”, y la canción se hizo muy popular en los Estados Unidos pero, en particular, en el norte del país durante la Guerra Civil puesto que los abolicionistas se identificaban con las ideas en contra de la esclavitud.
Un éxito en las radios del mundo
Otra curiosidad es que se dice que “O Holy Night” fue la primera canción transmitida en vivo por radio. El inventor Reginald Fessende, discípulo de Thomas Edison, fue uno de los pioneros de la radiodifusión. Fessende afirma que el 21 de diciembre de 1906, lanzó al aire una grabación de “Largo”, de Hendel. Después leyó del Evangelio de Lucas y tocó en violín “O Holy Night”. Pero algunos cuestionan que esto sea cierto. Se dice que Fessende más bien se olvidó que tocó “Adore and Be Still”, y contó la historia equivocadamente.
Pero incluso si “O Holy Night” no fuera capaz de reclamar tal distinción, la canción ha sido grabada cientos de veces por grandes artistas como Mariah Carey, Celine Dion, Josh Groban, Lauren Daigle, Martina McBride y Tommy Drennan los Monarchs, quienes alcanzaron el hit No. 1 in Irlanda, 1971.
A fin de cuentas, no importa si Cappeau fuera un ateo, Adam judío o que Fessenden haya lanzado al aire la canción. Más de 175 años después, en los servicios de Navidad de todo el mundo, las iglesias se regocijan en la promesa que nos trajo el nacimiento divino de Jesús, cantando: “With a thrill of hope, a weary world rejoices” (tocado por la esperanza, el mundo fatigado se regocija).
“O Holy Night” no aparece en United Methodist Hymnal pero Ministerios de Discipulado provee de una versión.
Crystal Caviness trabaja en UMC.org, en Comunicaciones Metodistas Unidas. Contáctese por email o llame al 615-742-5138.